Trabajamos gratis para las multinacionales. ¿Somos conscientes de ello?
Lo triste es que se trata de la pura realidad, y todos, lo consentimos. Poco a poco los cajeros de los bancos van sustituyendo a las personas y convirtiendo las oficinas en siniestros lugares donde solo vamos como último recurso (el surrealismo absoluto es que nos marcan hasta los días y horas en las que podemos pagar un recibo). Los trabajadores de los peajes de autopistas también están siendo cambiados por cajeros…En fin, a este paso, ¿quien va a trabajar?…