PARAJE NATURAL DEL HOYO SERRANO

Hoyoserrano+almoradi

A muy corta distancia de La Julianita encontramos el Paraje Natural Protegido del Hoyo Serrano, declarado así en 1994. Es de titularidad privada, tiene una superficie apróximada de 85 Ha., y pertenece a los municipios de Algorfa (49 %) y Almoradí (42 %) además de Benijófar y Rojales con un 5 y un 3 % respectivamente.
Este paraje se encuentra en el margen derecho del cauce del río Segura y se accede por la redonda situada en la carretera de Algorfa-Benijófar junto a la autovía. Por el camino rural que parte de la rotonda, una vez recorridos unos 200 metros  se accede al paraje, girando hacia la derecha en dirección a la pinada.


El árbol dominante que encontramos en todo el paisaje es el Pino carrasco, debido a las masivas repoblaciones efectuadas a medidos del pasado siglo, que han dado lugar a un bosque más bien claro con individuos de escasa altura y copas voluminosas.
Su densidad de población va aumentando a medida que nos adentramos en la rambla, debido al aumento de los recursos hídricos.


A su alrededor existe un ecosistema donde convive una gran variedad de vertebrados: Anfibios (Sapos y Ranas son muy habituales en las pozas), Reptiles (especialmente culebras), Aves (existe una gran variedad) y Mamíferos (principalmente conejos y ratones, y en menor cantidad, Zorros y Erizos).
El carnívoro por excelencia del Hoyo Serrano es el Zorro común, que suele vivir en madrigueras, teniendo además de la entrada principal, túneles de huida o salidas de emergencia. Se alimenta de ratones y conejos, y regularmente frecuenta las carreteras en busca de animales atropellados antes de que amanezca.


El Hoyo Serrano constituye una pequeña cuenca de recogida de agua surcada por numerosos barrancos que son canales por los que circula el agua en las épocas más o menos lluviosas del año y por el drenaje de los cultivos adyacentes. La presencia, casi continua, del agua en el paraje le da al mismo un enorme valor paisajistico, aunque sea de forma esporádica.


A finales de 1992 se talaron una gran cantidad de pinos a causa de la canalización del oleoducto Cartagena-Alicante que afectó negativamente al paisaje, dejando una profunda franja por todo el Hoyo. Muchos visitantes arrojan todo tipo de residuos contaminantes, a lo que hay que añadir, el producido por motoristas que lo utilizan como circuito de motocross generando un impacto acústico y una erosión acelerada del terreno.


PUBLICADO EN «ALMORADÍ, UN RECORRIDO HISTÓRICO».