Lo que las madres de ALMORADÍ dicen:

Presentaci%C3%B3n1
-Como te caigas, encima cobras.
-Y no llores que te doy otra.
-Llora, que lo que lloras no lo meas.
-¿Cómo que no te gusta? dejará de gustarte.
-Anda que tú llegarás a la casa…
-Verás cuando se entere tu padre.
-Cómo vaya yo y lo encuentre… (y lo encuentra)
-No ves que está ahí (pero no dice donde)
-Uno no, te voy a comprar DOS  
-Ven que no te pego… (Y cobras seguro)
–No corras que es peor.
-Lo que hagan los demás no me importa…
-Luego no, AHORA (y lo hacías cagando leches…)
-¿Y si tus amigos se tiran de un puente?
-Si estás malo para ir a clase estás malo para salir.
-Como coja la zapatilla la voy a hacer 3 números más grande.
-Si te escuece es porque cura.
-Ésta es la primera vez que me siento en todo el día.
-Como tú no lo lavas (o planchas).
-¿No te lo vas a comer? Pues nada, ya sabes lo que vas a cenar.
-Anda, trae que me lo coma, no lo vamos a tirar.
-Tienes todas las papeletas para la comunión que se sortea.
-No andes descalzo que te vas a enfriar.
-Tápate la boca cuando salgas que te vas a resfriar.
-Yo a tu edad ya trabajaba.
-¡Porque lo digo yo, y punto!.
-A ver si van a echarte algo en la bebida
-¡Ves! ¿Qué te había dicho yo?
-Ni es que, ni “es ca”…
-Tú oír, ver y callar…
-No, la que se va ir de la casa soy yo…
-Un día llegaréis a casa y me echaréis en falta…
-¿Has llegado YA? (usada en plena noche cuando entras en silencio a casa)  

Aunque también:
-Pregunta y luego hace lo que ella quiere.
-Me ve más delgado y más alto que a ninguno.
-Me jura que no estoy gordo, que soy fuerte.
-Me abriga cuando ella tiene frío.
-Me interroga cuando llego a casa.
-Me jura que la tortilla no lleva cebolla
-Cuando comemos me dice: Qué te dejas lo mejor…
-Me advierte que el alimento está en las hojas verdes.
Pero en este recuerdo no quiero olvidar que también son las que han estado a nuestro lado siempre, las que se han quitado el mejor bocado para dárnoslo y las que nos han cantado:
«Cáscara musa, de la tusa, del jarrico de mear
pellizquico en el culico y echar a volar.
Allá va mi gavilán, con tres uñicas de gato
si no me traes una las orejicas te arranco.»
«Pin, pin, socorro Martín,
la pavana surrucana se metió por la ventana,
los judios les echaron aceite y vinagre,
tápese ese piesecito señora comadre.»

«Cinco lobitos tenía la loba,
chicos y grandes, todos con cola.
Cinco crió, cinco parió
y a cada uno tetita le dió.»