Las torrijas por Semana Santa

Si hay algo que anuncia que estamos en Semana Santa son los tambores… si, eso está claro. Pero también las torrijas.

Las torrijas no nacieron en MasterChef ni en ningún obrador “gourmet”. Nacieron en las casas humildes, cuando no se tiraba nada y el pan duro tenía segunda vida. En Cuaresma, sin carne y con el estómago pidiendo guerra, alguien pensó:
—¿Y si lo mojamos en leche, lo pasamos por huevo y lo freímos?
Y así empezó todo.

Pan del día anterior (porque el reciente no sirve, que se deshace), leche caliente con canela y piel de limón, huevo batido y, al final, esa fritura rebozada en baño glorioso de azúcar con canela que te deja los dedos pegajosos… y la conciencia también.

La Semana Santa empieza cuando huele a canela en la cocina 💛