Buñuelos de calabaza

Hay recetas que anuncian la llegada del otoño y otras que nos trasladan directamente a las fiestas del pueblo. Los buñuelos de calabaza forman parte de esos sabores que han pasado de generación en generación en la Vega Baja, preparados en reuniones familiares y compartidos recién hechos, todavía calientes y espolvoreados con azúcar. Su sencillez es precisamente una de las claves de su éxito, conservando una elaboración prácticamente igual a la de nuestras abuelas.
Ingredientes
- 1 calabaza
- Harina (la que admita, para 1 kg de calabaza, 1/2 kg de harina)
- Levadura
- Azúcar para rebozar después.
Elaboración
En una olla, se hierve la calabaza y después se tritura bien. La levadura la disolvemos con agua de la cocción de la calabaza. Una vez deshecha, se añade a la calabaza triturada y se mezcla bien. Entonces se le va añadiendo harina hasta que se quede una masa blanda. La textura debe ser más bien líquida para que no se queden apelmazados o duros, si no esponjosos, tipo donuts.
En una sartén calentamos aceite y le ponemos unas cortezas de limón para saber que el aceite está preparado para freír los buñuelos. Cuando la masa haya subido y le hayan salido los “ojos” es que está lista para ir cogiendo un poco de masa, apretar el centro para dejar como un agujero y echarlos en la sartén.
Deben coger el color dorado después de varias vueltas en la fritura, para a continuación servirlos con un poco de azúcar al gusto.

