Un día en Fitur: la vuelta 🏃🏻‍♂️ al mundo 🌍en 9 pabellones

Pues resulta que recientemente he estado visitando la mayor feria turística del mundo, que no es otra que Fitur, y os voy a contar -como buen “influenser” de viajes- un poco cómo se vive la cosa desde dentro, que desde fuera todo parece “presioso”.

A las ⏰ cuatro de la mañana ya tengo los ojos 👀 como platos, imposible volver a dormir -y eso que el tren 🚂 sale a las 7 de la mañana-.. Total, que un cuarto de hora antes de lo previsto estoy ya “arreglao” pa tol día (💩 🚿 🪮 y 🍳) en la puerta de mi casa, “desesperao” y “cargao” de 🧳 maleta, ya que a mí me ha tocado llevar las viandas para la degustación 😋😋de Restaurante Los Infantes en Fitur.

A eso de las diez menos algo de la mañana estamos en Madrid, haciendo cola para entrar. Eso sí, entramos corriendo 🏃🏻‍♂️que “a y cuarto” tenemos la primera presentación en el pabellón de Turismo Costa Blanca. A todo esto, hay dos millones de visitantes en el stand, otro millón de técnicos de turismo y tropecientas mil emisoras de radio y televisión pululando y persiguiéndote para la entrevista de rigor, justo hasta que avisan que llega el Presidente de la Generalitat acompañado por el de Diputación. El enjambre de periodistas se olvida de que existes y aprovechas para irte al escenario de los showcooking, que le toca a Almoradí en minutos. Allí están Encarni Infantes Martinez y Jose Francisco Jose Gómez Maciá -del restaurante El Cruce- elaborando sus “alcachofas escabechadas”, que nos saben a gloria 😋😋 (son las 12 y es lo primero que comemos desde que nos levantamos).

Acabamos a punto para la segunda y última presentación 📽️de Almoradí: el Congreso de la Alcachofa.
Pues nada, 🏃🏻‍♂️🏃🏻‍♂️llegamos justos -pero llegamos- a presentar el video promocional y la canción “💚Verde Corazón”. ¡Presiosa!.
Pillamos del estand de Costa Blanca -mas bien robamos porque no era para nosotros- una tapa de arroz 🥘-sin una mísera cerveza 🍺 ni “regulinchi-, mientras nos damos cuenta de que son las ⏰cuatro de la tarde y que a las siete sale el tren de vuelta.

Hay 9 pabellones y no hemos salido del 7🤦🏻‍♂️. ¡Poco mundo 🌍vamos a ver! Cogemos la maleta🧳 y, cargados como mulas con los abrigos que nos hemos traído “por si acaso refresca”, ponemos rumbo a Sudamérica. ¡Qué hermoso el pabellón de Ecuador!.
🏃🏻‍♂️Vamos saliendo mientras recorremos parte de África y alguna que otra comunidad autónoma, pero en ninguna dan nada. ¡Ni una triste bolsa publicitaria nos traemos, vete a Madrid pá esto! Ya estamos fuera.

Ahora solo hay que hacer 50 minutos🤦🏻‍♂️ de cola para coger un taxi 🚖 y llegar con el tiempo justo a Chamartín😬, por darle emoción al viaje. Pero claro, llevamos la maleta y hay que pasarla por el escáner: paran la cinta 👮🏻‍♂️y, muy amablemente, me llevan a un reservado para que les explique porqué intento meter un 🔪 cuchillo de medio metro al tren🤦🏻‍♂️ ¡¡Jose, te mato👊🏻..😂!!. Lo explico todo con pelos y señales -les cuesta creerme, menos mal que por lo visto no doy el perfil de terrorista- y precisamente por los pelos subimos al tren. ¡Pal pueblo!

Llegamos “reventaos” -pero contentos- a eso de las once al pueblo. A todo esto, la única 🍺cerveza“regulinchi” me la he tomado en el tren de vuelta con un bocadillo de “algo” caliente gracias al microondas -no estoy seguro de qué- con queso. 9,90€ me han clavao.

Recomiendo Fitur si eres hipotenso (que no hipertenso) si te gusta cargar con maletas y sentirte como la Piquer 🧳, ver mundo sin vacunas y sin que te piquen los mosquitos🌍, y dormir 😴 de un tirón a la vuelta.