Un almoradidense en el Panteón Imperial de Viena

Fray Martín Lasarte según José Montesinos en 1795
«El Reverendo Fray Martín Lasarte y Moreno, religioso
Mercenario, varón de aventajado ingenio, admirables virtudes, asombrosa
penitencia y grandes prendas para dirigir almas y convertir pecadores y Moros, nació
en la Regia Universidad
de Almoradí. De honestísimos padres cristianos viejos, que se llamaron Pedro Martín,
capitán retirado, y Melchora Moreno, quienes aunque tuvieron otros hijos se
esmeraron en la educación de éste, por el bello índole y demás prendas
naturales que observaron en su tierna edad; por su especial devoción a María
Santísima y vocación al Estado Religioso.
Vistió de Ntra. Señora de la Merced en el Real Convento
de Orihuela.
de Orihuela.
El Reverendo padre Lasarte concluyó felizmente sus estudios
y demás carreras literarias propias de su orden. Fue dos veces Comendador de su nativo convento de Orihuela.
y demás carreras literarias propias de su orden. Fue dos veces Comendador de su nativo convento de Orihuela.
La Majestad
del señor Felipe II de Austria, hizo mucho aprecio y estimación de su religiosa
persona, prueba de ello es que lo mandó a tratar asuntos de la mayor gravedad
con Paulo IV. De Roma partió a la gran ciudad de Viena, corte del alemán
imperio, para tratar asuntos con el emperador Rodolfo II.
del señor Felipe II de Austria, hizo mucho aprecio y estimación de su religiosa
persona, prueba de ello es que lo mandó a tratar asuntos de la mayor gravedad
con Paulo IV. De Roma partió a la gran ciudad de Viena, corte del alemán
imperio, para tratar asuntos con el emperador Rodolfo II.
Estando para regresar
a España, cayó enfermo y falleció en dicha imperial corte de Viena el día dos
de julio de 1587, a
los 79 cumplidos de su venerable ancianidad.
a España, cayó enfermo y falleció en dicha imperial corte de Viena el día dos
de julio de 1587, a
los 79 cumplidos de su venerable ancianidad.
Se le hizo entierro muy distinguido y solemne; y el
emperador mandó se le diese sepultura a su respetable cadáver en el Panteón
Imperial, como efectivamente se hizo con extraordinaria pompa Militar, cuyos
individuos hicieron a su tiempo las debidas descargas, pertenecientes a un
Embajador del Rey Catolico de los españoles.»
emperador mandó se le diese sepultura a su respetable cadáver en el Panteón
Imperial, como efectivamente se hizo con extraordinaria pompa Militar, cuyos
individuos hicieron a su tiempo las debidas descargas, pertenecientes a un
Embajador del Rey Catolico de los españoles.»
