¿Por qué Andrea es el símbolo de “Almoradí Ayer y Hoy”?

Mucho más que una campana: la voz de un pueblo que nunca dejó de levantarse

Cuando llegó el momento de elegir un símbolo para Almoradí Ayer y Hoy, descarté enseguida utilizar un edificio, un escudo o cualquier otro elemento representativo de nuestro municipio.

Buscaba algo que hablara de nuestra historia, pero también de nuestro carácter. Algo que resumiera, en una sola imagen, quiénes hemos sido y quiénes seguimos siendo.

La respuesta estaba suspendida desde hace más de dos siglos en el campanario de la iglesia de San Andrés: La Campana Andrea.

La última voz del viejo Almoradí

Andrea no es una campana cualquiera.

Fue fundida por Francisco Manuel de la Calleja en 1772, varias décadas antes del gran terremoto del 21 de marzo de 1829. Mide aproximadamente 130 centímetros de diámetro, un metro de altura y pesa alrededor de 1.270 kilogramos. Conserva una inscripción en latín dedicada a San Andrés y es una de las piezas más valiosas del patrimonio histórico local. 

Aquella tarde de marzo de 1829, cuando el reloj marcaba aproximadamente las seis y cuarto, su sonido fue uno de los últimos que escucharon los vecinos antes de que el mayor terremoto sufrido en el sureste peninsular redujera Almoradí a escombros. 

La antigua iglesia desapareció.

Las calles quedaron sepultadas.

Pero Andrea sobrevivió.

Se convirtió así en el único bien patrimonial de la antigua iglesia que con total certeza fue recuperado de entre las ruinas del terremoto, lo que la convierte en una pieza única dentro de la historia de Almoradí. 

Volvió a caer… y volvió a levantarse

La historia quiso ponerla a prueba una segunda vez. Durante la Guerra Civil, las campanas de la iglesia fueron arrojadas desde el campanario a la plaza con la intención de fundirlas para fabricar material bélico.

Tres desaparecieron para siempre.

Andrea volvió a resistir.

Permaneció durante meses clavada en el suelo de la plaza, donde incluso los niños jugaban escondiéndose en su interior. Más tarde fue trasladada a una fundición, pero tras finalizar la guerra pudo ser localizada y recuperada.

Una campana que representa a todo un pueblo

Pocas piezas patrimoniales han sobrevivido a dos de los momentos más difíciles de la historia de Almoradí.

Andrea ha sobrevivido al terremoto.

Ha sobrevivido a la guerra.

Ha sobrevivido al paso del tiempo.

Y sigue anunciando las fiestas, las celebraciones y los momentos importantes de la vida de nuestro pueblo.

Por eso, cuando el Museo del Terremoto eligió una frase para definir su significado, probablemente encontró las palabras perfectas:

“Tantas veces caeremos, tantas nos levantaremos.” 

Una grieta con significado

Muchos se habrán fijado en un detalle del logotipo de este blog. La campana aparece con una gran grieta.

No pretende representar un daño real en Andrea. Es un símbolo.

Representa todas las heridas que ha sufrido Almoradí a lo largo de su historia: terremotos, inundaciones, epidemias, guerras, crisis económicas y tantas dificultades que parecían imposibles de superar.

Pero, igual que Andrea sigue en pie, también lo hace nuestro pueblo.

La grieta recuerda que la historia deja cicatrices.

La campana demuestra que esas cicatrices no impiden seguir sonando.

El espíritu de “Almoradí Ayer y Hoy”

Esta web nace con un propósito muy sencillo.

Conservar la memoria de Almoradí.

Contar sus historias.

Recuperar fotografías.

Rescatar documentos olvidados.

Dar voz a quienes construyeron el pueblo que hoy conocemos.

Por eso Andrea no es únicamente un logotipo.

Es un compromiso. Porque mientras su sonido siga resonando sobre Almoradí, también seguirá viva la memoria de quienes nos precedieron.