Las MARIPOSAS del día de Difuntos

«De crío, recuerdo que mi abuela paterna -vivió en casa
hasta que murió: allá por 1957: tendría yo 5 ó 6 años- ponía mariposas» encendidas (eran las «mariposas unos cubitos de vela, ensartados en un par de discos del tamaño de una moneda de cinco céntimos de euro: el disco de abajo era una lámina de corcho natural, el disco de arriba era un disco de cartulina decorada; flotaban en el aceite que mi abuela ponía en un cuenco y flotando estaban encendidas. Se encendía en la «Noche de los Difuntos». No me dejaba sentar mi abuela en la cama: recién hecha con el «cobertor» -decía que las almas de los difuntos volvían a dormir a sus camas ese día y noche y por eso no podíamos sentarnos en las camas. (Cosas de vieja, como se ve). No sé si en las droguerías siguen vendiendo esas mariposas todavía.»
Testimonio de Luis Navarro-Alcaraz
Imágenes del Blog de Ocurris



