La Plaza Mayor (1ª Parte)

A lo largo de sus 180 años, nuestra Plaza ha cambiado su aspecto en multitud de ocasiones; por su altura, pavimentación, por las farolas, por los árboles, por los bancos ó por el propio entorno.
La primera Plaza de la que se tiene documento gráfico, estaba elevada un metro sobre el nivel del suelo y tenía cuatro accesos delimitados por cuatro columnas. El piso era de tierra apisonada, los asientos eran rústicos de piedra y el recinto en lo alto estaba cercado por un enrejado artístico. Había un gran arbolado y el alumbrado era de carburo y petróleo (a partir de 1908 se establece la “fabrica de la luz” y se contrata el alumbrado).
Aunque siempre la hemos conocido como “El Paseo”, la primera denominación oficial con que se le conoce es el de SM. Alfonso XIII, posteriormente del Generalísimo y por último el de “La Constitución” .
A partir de finales de la primera década nuestra Plaza sufre un profundo cambio. Desaparece su distinto nivel y se planta un nuevo arbolado, como se puede comprobar en la fotografía de 1919 que acompaño, teniendo ya las nuevas columnas con las farolas y también nuevos bancos, construidos con tablas gruesas de madera y una estructura de hierro.

