LA CULPA ES DEL CALENDARIO

He llegado a la conclusión definitiva de por qué engordamos. No es el metabolismo ni la edad. La culpa la tiene el calendario. Cómo lo oyes.
Porque seamos sinceros: la cultura cristiana no solo nos deja fiestas y tradiciones…nos deja comidas contundentes y, sobre todo, dulces estratégicamente repartidos durante todo el calendario del año.
Con la Navidad y el nacimiento de Jesús llegan las cenas de Nochebuena y las comidas de Navidad a lo que hay que añadir turrones, toñasy demás. Sin olvidar el roscón de Reyes. Y da igual si es con nata, trufa o crema: es tradición… y punto.
Pero es que enseguida llega la Semana Santa con sus monas de Pascua. Y en saltar el verano tenemos aquí los buñuelos y gachas por “Tó los Santos”…esto es un no parar…
Y así, sin darnos cuenta, el año avanza entre celebraciones religiosas y platos contundente de los “de toda la vida”, mientras nosotros avanzamos…con una talla más.
Conclusión científica no demostrada pero muy probable: no engordamos nosotros, nos engorda el calendario.

Yo no digo ná, pero en ná Santa Águeda🤦🏻‍♂️