LA CARRETERA TAMBIÉN TIENE MEMORIA: PRIMER ENCUENTRO COMARCAL DE ANTIGUOS CHÓFERES INTERNACIONALES

Durante décadas fueron una imagen habitual en las carreteras de Europa. Camiones cargados de frutas, hortalizas y mercancías salían de Almoradí y de otros pueblos de la Vega Baja con destino a Francia, Alemania, Holanda, Bélgica o Reino Unido. Al volante iban hombres que hicieron de la carretera su oficio y que, en muchos casos, pasaban semanas lejos de sus familias.

El pasado 5 de septiembre, Almoradí acogió el primer encuentro comarcal de antiguos chóferes internacionales, una reunión que consiguió juntar a alrededor de medio centenar de aquellos profesionales y que sirvió, sobre todo, para recuperar recuerdos y poner en valor un oficio fundamental para el desarrollo económico de nuestra comarca.
No era entonces el transporte que conocemos hoy.

Aquellos chóferes recorrieron miles y miles de kilómetros cuando no existían teléfonos móviles, navegadores GPS ni las comodidades y sistemas de seguridad de los camiones actuales. Había mapas de carreteras, fronteras, aduanas, largas esperas, averías que había que solucionar como se pudiera y muchas horas al volante. Y detrás de cada viaje quedaban también familias acostumbradas a esperar el regreso.
La Vega Baja, con una agricultura eminentemente exportadora, necesitó de aquellos camioneros para hacer llegar sus productos a los mercados europeos. Ellos fueron el último eslabón entre nuestros campos y Europa.
Las fotografías que acompañan este encuentro cuentan por sí solas parte de aquella historia. Camiones Pegaso, Barreiros, Renault o Scania cargados hasta arriba y nombres de empresas y transportistas que durante años circularon por las carreteras españolas y europeas: Antonio Marco, Transmanolet, Joamparito, Frigoríficos Hernández… Una pequeña muestra de una actividad que tuvo una enorme importancia en Almoradí y en toda la comarca.
En el encuentro participaron también representantes de empresas vinculadas históricamente al transporte internacional, como son Transmanolet y Transalemán, compartiendo mesa y recuerdos con quienes durante buena parte de su vida hicieron kilómetros por toda Europa.
Pero seguramente lo mejor de la jornada no fueron los camiones ni las empresas.
Fueron los chóferes.
Volver a encontrarse después de tantos años, recordar rutas, compañeros, anécdotas, averías, viajes interminables y aquellos lugares de Europa que terminaron conociendo casi tan bien como las carreteras de casa.
La fotografía de grupo tomada en Almoradí reúne muchas décadas de carretera y miles —seguramente millones— de kilómetros recorridos.
Una primera reunión comarcal que ha servido para algo que merece la pena conservar: reconocer a una generación de hombres que desempeñó un trabajo duro, sacrificado y esencial y que contribuyó, desde la cabina de un camión, al desarrollo y la prosperidad de nuestra comarca.
Porque también ellos forman parte de nuestra historia.












