Francisco Sánchez Soria

Hace ya un tiempo que finalizó en Almoradí “Tiempo sin orillas”, una magnífica exposición de Francisco Sánchez Soria que dejó una profunda huella en quienes tuvimos la oportunidad de contemplarla.

Conozco a Francisco desde hace tiempo y siempre he admirado su enorme sensibilidad, su capacidad para convertir la realidad en arte y su permanente compromiso con la cultura. Licenciado en Bellas Artes por la Academia de San Fernando, doctor en Filosofía y Letras y catedrático de Dibujo, lleva toda una vida creando y exponiendo dentro y fuera de España, siempre con una mirada propia y profundamente humanista. 

En esta ocasión supo transformar el dolor que dejó la DANA de 2019 en una reflexión artística sobre el agua, el paisaje y la identidad de la Vega Baja. Como él mismo dijo, “el agua siempre reclama sus escrituras”, una frase que resume perfectamente el espíritu de una muestra concebida durante cinco años de trabajo. 

Pero si hay algo que quiero destacar es su generosidad. Francisco siempre ha entendido que el arte debe compartirse y acercarse a la gente. Gracias a su implicación y a su confianza también fue posible que Almoradí acogiera la extraordinaria exposición dedicada a Javier Vilató, acercando a nuestro municipio una obra de primer nivel que difícilmente habríamos podido disfrutar de otro modo.

Por todo ello, mi reconocimiento y mi agradecimiento. Como amigo, me alegra ver que tu trabajo recibe el cariño y la admiración que merece. Es un lujo que personas como tú sigan enriqueciendo la vida cultural de nuestra comarca.

Gracias, Francisco, por recordarnos que el arte también sirve para comprender quiénes somos y para conservar la memoria de nuestra tierra.