El pollo del Cases

Hay frases que forman parte de la memoria de una familia. En la mía, una de las más repetidas durante los fines de semana era:
«Hoy nos traemos un pollo del Cases».
Mi recuerdo se remonta a finales de los sesenta. Desde entonces, 1968, aquel inconfundible aroma «a gloria» ha acompañado muchos sábados y domingos en casa.
La familia Cases, pionera en Almoradí en estos menesteres, lleva más de medio siglo haciendo de algo aparentemente tan sencillo como un pollo asado toda una tradición. Hoy, María Asunción Cases Gómez y Juan Antonio Soto Sánchez, junto a su gran equipo, continúan manteniendo ese sabor y, no menos importante, un trato cercano, amable y siempre acompañado de una sonrisa.
Porque aquello de comprar el pollo era también un pequeño ritual. Significaba que ese día no se cocinaba en casa. Y llegaba el esperado «pollico rosao», con sus patatas y, por supuesto, con ese caldico que exige tener cerca una buena barra de pan para sopar.

Han pasado más de cincuenta años y algunas cosas, afortunadamente, siguen igual.
Así que el plan continúa siendo sencillo: un pollo del Cases, patatas, mucho pan para el caldico y una cerveza bien fría.
Y a disfrutar del fin de semana.
Mano de santo. 😇🐓

