EL FUNDAMENTALISMO POLÍTICO

Mireya1

Esta es la principal y decepcionante lección aprendida en este corto periodo de
tiempo en el que, libremente, decidí implicarme en un proyecto político, cuyas razones ya expliqué AQUÍ
, que me ha servido además, para descubrir un lado
oscuro, intolerante, desconocido y miserable del ser humano, que esconde un claro mensaje: O ESTÁS
CONMIGO O CONTRA MÍ.

No voy a personalizar en
nadie, eso lo dejo para otros, pero sí llamar la atención del
 odio de muchos, especialmente en las redes, por el
simple hecho de creer estar en poder de la verdad absoluta y no aceptar, en
ningún caso, que la gente pueda tener una opción política diferente a la suya, o lo que es peor, que ésta persiga el mismo bien común. 

Cuando eso ocurre, manadas de lobos hambrientos, siempre al
acecho, salen de sus GUARIDAS y se encargan de atacar y recordarte que has tomado un
camino equivocado y sin retorno, que ellos son los verdaderos y únicos tolerantes,
demócratas salva-patrias
y que cualquier otra opción elegida es retrógrada e
intransigente, por lo tanto, merecedora del revanchismo, el insulto y la Picota. Estás perdido, te acusarán de «vender tu alma al diablo», de mercenario, de ser cómplice por omisión de los recortes, de la corrupción, del paro, hasta de la dictadura franquista; nunca te creerán capaz de sufrir y llorar por el drama de la inmigración, del hambre, del maltrato animal… para eso están ellos, 
libres de todo pecado, que sí pueden criticar a quien consideren. Ya formas parte de una determinada lista política, ¡cómo se te ocurre ir de independiente¡, y por lo tanto, solo vienes a enriquecerte y a despilfarrar, no hay opción a nada más, en ningún caso tienes intención de mejorar tu pueblo. PUNTO.
Nadie debería
creerse mejor que nadie por defender IDEAS. 
Tenemos que aprender a contrastarlas; no a caer en provocaciones y violencia que acaban provocando mas violencia.
Aclaremos una cosa: 
Este es un Blog Personal sobre Actualidad, Opinión e Historia, así lo subtitulo en la portada, por lo tanto publicaré, con respeto, lo que considere oportuno (siempre lo he hecho); en ningún momento he enarbolado una bandera de imparcialidad ni tengo obligación o compromiso de ser aséptico y neutral. Amo este pueblo y lo defenderé de la mejor forma, a sabiendas de equivocarme y de que algunos, con mucho tiempo libre y nada que aportar, seguirán siempre con sus armas cargadas. 
Allá cada cual con su conciencia.