La calle Donadores

Así se dedicaron calles a La Reina, por su generosidad para paliar aquella tragedia, Obispo Herrero, por los auxilios prestados y ser el superintendente de las obras, Larramendi como ingeniero, San Emigdio, especial abogado y protector, y por supuesto, la de Donadores, en agradecimiento por los donativos recibidos de toda España. Curiosamente, sólo Almoradí les dedicó el nombre a una de sus calles, ya que ningún otro pueblo reconstruido lo hizo.
La sensibilidad demostrada por la sociedad española tuvo una continua y detallada información de la distribución de las cantidades aportadas por los donantes, publicándose en toda la prensa de la época.
La propiedad más antigua de toda ésta calle es la Casa Parroquial, antes Casa Curato, una enorme vivienda que ocupaba casi 500 m2, los mismos que la escuela municipal, que se encontraba en la esquina con España (donde está el comercio ¿K-10?).
Con la entrada de la 2ª República se comenzó a cambiar el nombre de las principales calles con el fin de que “quedasen perpetuados hechos y nombres de Gloria para la República”. Sin embargo la de Donadores, quizá porque no tenía ninguna connotación religiosa ni política, se mantuvo hasta el inicio de la guerra. En 1937 se le cambia el nombre de Donadores por el del periodista Luís de Sirval, acuerdo que fue declarado nulo tras el final de la contienda.
(En la página 10 de “Memoria Gráfica” dedico amplia información al origen de las calles)

