El Alcalde de Almoradí al que no le gustaba la política

Hubo un Alcalde en Almoradí que vivía obsesionado con el carguico y la vara de mando. Tan amigo era de la fachenda que era capaz de servir a la dictadura y a la democracia, a la derecha, al centro o a la izquierda. La cuestión era seguir siendo Alcalde.
Seguramente había tenido un sueño y el señor le había dicho: «Pepico, tráete para el cielo el carguico«. Y naturalmente -como buen cristiano- hacía caso al señor.
A nivel de política de café sabía moverse bien pero a nivel cultural era un gañán. A los Secretarios y funcionarios del Ayuntamiento siempre les decía: «Déjate de palabras raras…a mi explícame el asunto como si fuera un chiguico de 7 años».
Después de un montón de años de alcaldía, pasando del Movimiento a lo que fuera, solía repetir: «Yo estoy en la alcaldía para prestar un servicio, a mí la política no me gusta; pero hay que estar….y estoy para defender los intereses de los vecinos».
Terminado un pleno y a micrófono cerrado, después de repetir varias veces la cantinela de que la política no le gustaba, uno de los asistentes no pudo aguantarse y le soltó: «¿Que a ti la política no te gusta? A ti te gusta mas la política que a los pavos la mierda».
Anécdota de mi buen amigo Cosme Ruiz
