La tragedia del paso a nivel: cuando un tren arrastró un automóvil más de 200 metros

Una cadena cerraba el paso. Al otro lado se aproximaba el tren 144. El conductor creyó que tendría tiempo de cruzar. Aquella decisión convirtió una noche de 1914 en una de las mayores tragedias ocurridas en Almoradí.
Aquella noche acababan de celebrarse los toros en Alicante.
El llamado «tren torero», que transportaba de regreso hacia Torrevieja a numerosos viajeros, avanzaba por la línea férrea cuando, en el paso a nivel del camino entre Rojales y Almoradí, se produjo la catástrofe.
En el automóvil viajaban cinco personas.
Solo una sobreviviría.
Una decisión de apenas unos segundos
Según la reconstrucción publicada entonces por El Liberal, el automóvil se aproximó al paso a nivel a considerable velocidad.
El tren 144 también se acercaba.
Y la cadena que hacía las funciones de barrera estaba echada.
El conductor, Ramón Server, era experimentado y aparentemente creyó que todavía podía atravesar las vías antes de que llegara el convoy.
Intentó franquearla.
El automóvil consiguió superar la primera cadena sin romperla, pero ocurrió algo inesperado: al pasar las ruedas delanteras, la cadena quedó enganchada bajo el vehículo.
El coche quedó atrapado.
Y el tren estaba ya encima.
El impacto
La locomotora embistió violentamente el automóvil.
Pero el choque fue solo el comienzo.
El tren continuó avanzando y arrastró el vehículo durante más de doscientos metros. Sus ocupantes fueron quedando dispersos a lo largo de la vía mientras el automóvil continuaba siendo empujado por el convoy. Ramón Server permaneció junto al vehículo hasta aproximadamente 450 metros del lugar del primer impacto.
Cuando finalmente se detuvo el tren, el escenario que encontraron quienes acudieron en auxilio de los viajeros resultaba difícil de imaginar.
El periodista de El Liberal que se desplazó aquella misma noche hasta Almoradí lo describió como un espectáculo «horriblemente trágico».
Cuatro muertos y un superviviente
Murieron Ramón Server, Diego Fontés Alemán, el doctor Viviente y Gabriel Laso.
Laso todavía estaba vivo cuando llegaron los primeros auxilios. Fue trasladado al furgón de cola del propio tren, donde un médico de Rojales y el doctor Meseguer intentaron salvarlo.
No pudieron.
Falleció aproximadamente media hora después.
El vicario de Almoradí, don Antonio García, le prestó los últimos auxilios espirituales.
Pero entre aquella devastación hubo un superviviente.
El hombre que salió vivo
Era José Pascual Riquelme, joven director del Garaje Internacional e hijo del Marqués de Peñacerrada.
Cuando llegaron las primeras personas al lugar, lo encontraron levantándose del suelo.
La escena que recogió el periodista resulta sobrecogedora precisamente por lo cotidiana que era.
Aturdido por el golpe, José Pascual sacó un cigarro de la petaca e intentaba encenderlo…
sin haber abierto siquiera el encendedor que sostenía en la otra mano.
Pronunciaba palabras incoherentes. Preguntaba por su primo, pedía que le dieran de cenar y quería saber qué había ocurrido con sus compañeros.
Después sufrió una crisis nerviosa.
Milagrosamente, sus lesiones no revestían la gravedad que inicialmente se había temido.
Cuatro carretas hacia el cementerio de Almoradí
Después de que el juez ordenara el levantamiento de los cadáveres, estos fueron trasladados en cuatro carretas hasta el cementerio de Almoradí.
Allí quedaron depositados.
Y durante aquella noche numerosos vecinos del pueblo acudieron a velarlos.
El estado de los cuerpos hizo imposible su traslado a Alicante, por lo que finalmente se decidió que las víctimas recibieran sepultura en el cementerio de Almoradí.
Una tragedia decidida en segundos
Una barrera cerrada.
Un automóvil.
Un tren que se aproximaba.
Y la confianza de que todavía quedaba tiempo suficiente para pasar.
Fueron apenas unos segundos.
Pero aquella decisión dejó cuatro muertos, un superviviente y una escena que los vecinos de Almoradí que acudieron aquella noche al paso a nivel difícilmente pudieron olvidar.
Fuente: crónicas periodísticas de la época. Texto resumido y documentado en Sucesos de Almoradí.
