👑 EL MISTERIO DEL CUADRO DE LA REINA

En 1847, cuando la nueva Casa Consistorial de Almoradí levantada después del terremoto de 1829 parecía estar finalmente terminada, el Ayuntamiento decidió que a su Sala Constitucional le faltaba algo importante.
Un gran retrato de Isabel II que presidiera las reuniones municipales.
Para realizarlo se recurrió al pintor alicantino José Peyret Alcañiz y se pagaron 800 reales de vellón, una cantidad considerable para el Almoradí de aquellos años.
Isabel II había nacido el 10 de octubre de 1830. Cuando murió Fernando VII tenía menos de tres años y fue proclamada reina bajo la regencia primero de su madre, María Cristina, y después del general Espartero. Su llegada al trono estuvo además en el origen del conflicto sucesorio que desembocó en la Primera Guerra Carlista.
En 1843 fue declarada mayor de edad con apenas 13 años. Por tanto, cuando Almoradí encargó su retrato en 1847, Isabel II tenía 16 años y cumpliría 17 aquel octubre.
Un detalle importante para intentar imaginar cómo pudo ser nuestro cuadro
No lo sabemos.
José Peyret Alcañiz no era un pintor cualquiera. Nacido en Alicante en 1785, se formó en Valencia y llegó a dirigir durante décadas la Escuela de Dibujo del Consulado de Alicante, desempeñando un papel destacado en la vida artística alicantina. El propio Museo del Prado conserva actualmente una obra suya, La Dolorosa.
Además, Peyret era retratista, por lo que el Ayuntamiento recurrió a un artista perfectamente capacitado para semejante encargo.
Pero no tenemos constancia de que la joven Isabel II posara personalmente para él.
Lo más razonable es pensar que pudo servirse de alguno de los retratos oficiales de la soberana que circulaban entonces, adaptándolo al encargo almoradidense. Es una posibilidad, no algo que podamos afirmar mientras el cuadro continúe desaparecido.
Nos conformaremos con la IA
