HABLANDO EN PLATA.

Agosto está siendo un mes endiablado, climatológicamente hablando.En la comarca del bajo Segura, especialmente duro, con temperaturas de hasta 45 °C que, al sol, soy incapaz de saber a cuántos grados más pueden ascender.

Las labores de plantación de la alcachofa las realizan personas que no quisieron o no pudieron estudiar astrofísica, abogacía, medicina, arquitectura… Personas que, sin embargo, desempeñan un trabajo esencial para todos. Incluso hoy, un gran porcentaje de quienes trabajan en el campo son de fuera de nuestro país.

La agricultura, no lo olvidemos, es el oficio donde la dignidad del ser humano se manifiesta como parte indisoluble. Jornadas infinitas, a pleno sol, tapados y aguantando. Pensemos en lo que nos comemos después: esta tierra de aluvión es rica en nutrientes y produce excelentes cosechas, que pueden irse al traste por este clima tan alterado que tenemos.

Si las vemos en el mercado, recordad la marca «Alcachofa Vega Baja». No solo es sinónimo de calidad del fruto; también representa el esfuerzo, el sacrificio y la dignidad de las personas que la trabajan.

Saludos a Marivent.

Tribuna de Mari Carmen Armengol