MONDANDO JUNTO AL BARRIO DE LA MOTA

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Uno de tantos humildes barrios de barracas, casa habitual en toda la huerta, que se construyeron ocupando parte de las antiguas veredas, y en ocasiones (como en este caso), sobre las motas de las acequias, y que eran habitadas por jornaleros que eran empleados en las numerosas tareas agrícolas de entonces.
Este tipo de vivienda se construía sobre terrenos no privados, buscando emplazamientos favorables frente a las inundaciones, y se utilizaban para ello materiales del entorno, como troncos de olivera o morera, barro, cañas y sisca de los azarbes, formando parte de nuestro paisaje rural hasta los años sesenta.
Este fue el origen de la mayoría de barrios alrededor de nuestro casco urbano, y que comenzaron siendo largas filas de pequeñas barracas como el Camino de Catral, La Tejera, La Erica, Camino del Río…
La fotografía es de finales del XIX y están llevando a cabo labores de monda en la Acequia del Río, junto al barrio. Duro trabajo que consistía en limpiar manualmente el cauce, depositando en las riberas el barro, tarquín y abundante vegetación que crecía por la humedad existente. Se elevaba, a base de pala, el barro sobrante directamente lanzado hasta los costones de la acequia.
