FIN DE SEMANA DE SAN ANDRÉS ROMÁNTICO (día 3)

TERCER Y ÚLTIMO DÍA
🤦🏻♂️El día ha amanecido 🌦con una ligera llovizna, por lo que la excursión de ocho horas al “chorrito” se me antoja un pelín complicada, aún así no la descarto.
Lo primero es asearme con toallitas -aquí hace un frío que pela y el hilo de agua 🚰sale “regulinchi” por culpa de que no tiene fuerza para encender el calentador-. Pero bueno, tampoco es tan grave, total, llevamos más capas de ropa que una cebolla. Olvidaremos lo de “fin de semana romántico😭”.
Después de desayunar🍞 pan de molde y volver a intentar -sin conseguirlo- cortar con el hacha 🪓un tronco para encender fuego🔥, nos hacemos unos bocadillos 🥖de mortadela y «fuagrás La Piara» y nos ponemos en marcha por el sendero de montaña🏔, no hay pérdida. Eso sí, la cara de mi señora esposa es un poema, no la noto especialmente entusiasmada.
Los primeros cinco minutos bien, pero a partir de ese momento la subida se hace insoportable. Se nos antoja cómo cien veces la La sierra de la Muela, pero lloviendo, con frío, cargados con 🎒 mochilas y sin porteadores. Esto es como diría Rambo, un infierno👹, lo de “ligera llovizna” se ha convertido en una tormenta invernal ❄️en la que solo faltan osos polares…¡qué frío y qué angustia! ¡Estamos muertos⚰️! La niebla y la lluvia no nos permite saber por donde vamos, así que lo de perderse es cuestión de tiempo. El GPS tampoco funciona, por lo que en volver se nos han ido seis horas y a punto hemos estado de llamar a Emergencias🆘 y pedir un helicóptero🚁. En mi vida, ya os digo que la expedición de Amundsen al polo norte una 💩 al lado de la nuestra.
A pesar de todo, le pongo valor y le propongo a mi señora repetir la subida al día siguiente (sí, aún queda un día más) pero me dice que al chorrito vaya yo con ciertas partes 🥚🥚 de mi cuerpo y me nombra a varias generaciones de familia carnal. ¡La culpa que tendrán!
El caso es que según baja va murmurando “no sé qué” de la escapada romántica (a mi me parece que en arameo), coje los cuatro chismes de la cabaña, enfila pal coche🚗 y me da cinco minutos para que me suba y salgamos zumbando de “esa mierda de sitio, que está donde Cristo perdió el porrón“. Palabras textuales.
Me da que la partida de parchís no la acabamos.
Total, que aquí me tenéis -entrando en calor a base de torreznos- escribiendo esta crónica desde la cafetería de una gasolinera cercana a Zamora, después de haber adelantado -de mutuo acuerdo- un día nuestro regreso a Almoradí, corazón de la vega baja♥️. Lo hemos pasado “regulinchi”, pero aún así es un viaje que recomiendo a todos los que queráis que un fin de semana se os haga largo de cojones o a los que, directamente, busquéis la 💀 muerte o el divorcio.
¿Alguna idea para el próximo verano? Me gusta planificar los viajes con tiempo…
Nota: Creo que con las prisas las cervezas🍺 se han quedao en el frigo. Si alguno del pueblo alquila la cabaña que se las tome y que me diga si están buenas o “regulinchi”. La foto está tomada desde la ventanilla del coche justo al salir, una pena que no salga la cabaña.
