El día que Almoradí recibió con un gran aplauso a Mariano Cortés

El 10 de octubre de 1908, el pueblo entero se puso sus mejores galas para celebrar algo muy grande: la inauguración del Teatro Cortés. Aquel sábado no iba a ser uno cualquiera.

El ambiente era de fiesta: vecinos llegados en carruajes, faroles encendidos, trajes de gala… y un teatro completamente lleno. En el escenario, zarzuela, humor y emoción con “Sangre mora”, “Amor ciego” y “Alma de Dios”. Hubo incluso apagones de luz eléctrica… ¡hasta 8 veces! Pero nadie se movió de su asiento.

El gran benefactor, Mariano Cortés, subió al escenario entre aplausos y vítores. Su generosidad había hecho posible este espacio para la cultura, en un tiempo donde soñar era difícil. Las crónicas cuentan que fue una jornada emocionante, llena de orgullo y alegría, donde el pueblo entero vivió una auténtica fiesta de la palabra, el teatro y la música.

Hoy, más de un siglo después, el espíritu de aquella inauguración sigue vivo. El Teatro Cortés no es solo un edificio: es un símbolo de la cultura de Almoradí.

(Grabado realizado con IA)