DIARIO DE UN CRUCERO (5)


Día 5: Capitán 🧑✈️ nos hundimos 🇲🇨
🙃Parece mentira, pero con el miedo que teníamos y seguimos sin enterarnos que vamos arriba de un barco, pequeñito eso sí, pero barco🛳. Es que ni se mueve😍, tanta biodramina 💊y tanta gaita.
Hoy va a ser un día tranquilito, nada de madrugones, apreturas o carreras. Son las 10 y algo cuando cogemos una lanchita🚣monísima💕 que nos deja en el puertecito de Villefranche💗. Todo muy cuqui💖, solo ha faltado la música de “Mi bebito fiu, fiu”.
En diez minutos 🚶🏻♂️estamos en la estación del tren 🚂 para ir a Mónaco 🇲🇨que queda algo apartao. ¡😍Qué ilusión, vamos a ver la tumba⚰️ de los Grimaldi!. Una hora al sol 🌞esperando el tren de las narices -que no llega- y 150.000 personas de tres o cuatro cruceros dispuestas a meterse en él a empujones🤦🏻♂️. Empezamos bien.

Imposible⛔️. Seguro que mandarán veinte trenes más…va a ser que no, aunque
parezca imposible nos metemos dentro como mejillones en lata. Calor, sudor, olor…creo que vamos a morir en este tren🆘. Rezo y me despido mentalmente de mis seres queridos. Hasta siempre Almoradí, os quiero.
Pero no, por fin muy a lo lejos, aparece Mónaco después de unas mil paradas🤦🏻♂️. Una vez repuestos del viajecito, cogemos un tren turístico🚂 -a precio del Orient Express💰-, que incluye dos vueltas por la puerta del lujoso Casino de Montecarlo y parada en la Catedral⛪️, para la foto📸 de rigor en la tumba de Grace Kelly🪦.
Habemos gente pa tó🤦🏻♂️.

Después un paseito para sacarnos los ojos👀 en las tiendas de lujo 💍👛y tomar fotos📸 haciendo como que compras para despertar envidias, y ya por fin, unas cervecitas 🍺regulinchi a precio de Don Perignon🍾. Cuanto lujo y glamour❤️, “presioso”.
Total, que pal barco a comer😋😋.
Ya la tarde es otra cosa: Siesta, bingo, fotos 📸viendo salir el barco de la bahía y ojos 😍como platos al pasar junto un crucero de Royal Caribean, pedazo de barco. Pero al nuestro lo queremos ❤️más.
Bueno, vamos vistiéndonos para la cena👔. Parece que esto se mueve un poquito🏄♂️. Nada, seguro que es alguna ligera corriente🌊. Sí, si, una corriente🌊…… Mi señora esposa se sube a la cabina a medio cenar 🤢y casi llega, esto empieza a moverse de narices🤮.
Bolsas por todo el barco para vómitos, aunque eso sí, una manzana 🍏para después.
La gente corriendo cargada de bolsas🤮 y manzanas🍏 pensando que ésto se va a hundir🏊🏻♂️, y yo intentando hacerme el valiente pero arrepintiéndome de no haber ido al notario para dejarlo todo arreglado. Dos veces llevo bordeando la muerte hoy⚰️.
Me voy pal dormitorio agarrándome como puedo y consigo atarme a la cama 🛏, porque esto no deja de moverse. 🙏🏻Me pongo el flotador y rezo, por si acaso, con la seguridad de que al mar no voy a caer, ya que mi camarote no tiene ventana.

Tenía que haberme atado pero al mástil, como Ulises hizo para evitar la tentación de las sirenas, aunque en mi caso para no bajarme en el próximo puerto y no volver a pisar 🏃🏻♂️en mi vida un 🚢 barco⚓️.
Menos mal que no encontré ningún mástil, estos barcos modernos…
Si sobrevivo -que tengo serias dudas- mañana a Córcega.