Con la INQUISICIÓN hemos topado
Magnífico documento, fechado en 1780 y perteneciente a los Archivos Estatales, de la causa seguida contra Ramón Gil por «Blasfemias hereticales (estas eran juzgadas por los Inquisidores); preso por vago y amancebado en las cárceles de la Universidad de Almoradí».
Los testimonios acusatorios no tienen desperdicio, y es que el reo se atrevió a «renegar de Dios, de su santa ley, de María Santísima y todos los Santos de la Corte Celestial.»
No contento con ello se atrevió a llamar «a los demonios para que se lo llevasen en cuerpo y alma, pidiendo a gritos, y a pesar de las advertencias, que la Inquisición viniese a por él».
Muy, pero que muy mal….