100 AÑOS DEL CIRCO CAPRANI EN ALMORADÍ: LAS HERMANAS QUE MARAVILLARON AL PUEBLO

Septiembre de 1926. Hace ahora un siglo, Almoradí recibió la llegada de uno de aquellos circos ambulantes capaces de transformar durante unas semanas la vida cotidiana de un pueblo: el Circo Itálico de Mr. Caprani.

No era uno de aquellos gigantescos circos internacionales que anunciaban fieras y enormes carpas. El Caprani era mucho más modesto, casi familiar. Se instaló en el gran solar que entonces existía al final de la calle San Emigdio, junto a la Acequia Mayor.

Y lo que probablemente iba a ser una estancia más dentro de su recorrido terminó convirtiéndose en algo excepcional: el éxito fue tal que permanecieron en Almoradí cerca de dos meses.

Pero hoy, cien años después, quiero detenerme especialmente en ellas. La fotografía que acompaña estas líneas es una de esas imágenes que consiguen devolvernos por un instante a aquel mundo desaparecido.

Las cuatro hermanas Caprani, hijas del director del circo, aparecen juntas, jóvenes, elegantes y perfectamente caracterizadas para el espectáculo.

Ellas constituían una parte fundamental de aquella pequeña compañía familiar.

Actuaban en números de varietés, pero también realizaban ejercicios atléticos y acrobáticos que debieron causar verdadera admiración entre el público de Almoradí.

La prensa de la época destacó especialmente a Anita Caprani.

Uno de sus números consistía en sujetarse con los pies al trapecio mientras sostenía a sus tres hermanas, que permanecían suspendidas formando lo que el cronista describió entonces como un precioso «pendant».

La estancia del Caprani todavía nos dejó otra historia extraordinaria.

El director conoció las inquietudes artísticas de dos jóvenes del pueblo, Jesús Amorós y Blas, y decidió incorporarlos para entretener al público mientras los artistas preparaban sus números.

Jesús debió convencerle especialmente. El propio Caprani acudió a hablar con su madre para que permitiera al muchacho marcharse con la compañía.

Así que cuando finalmente el pequeño Circo Caprani levantó sus instalaciones y abandonó Almoradí después de aquellos dos meses, no se marchó exactamente igual que había llegado: se llevó consigo a un muchacho del pueblo dispuesto a probar suerte en el mundo del espectáculo.

🎪 CIEN AÑOS DESPUÉS

La fotografía de las hermanas Caprani adquiere hoy un valor especial.

No estamos viendo solamente a cuatro artistas de circo.

Estamos contemplando los rostros de cuatro jóvenes que durante unas semanas del otoño de 1926 hicieron soñar, reír y contener la respiración a todo un pueblo.

Pasaron por Almoradí hace un siglo. Montaron su pequeño circo junto a la Acequia Mayor, actuaron noche tras noche, llenaron aquel solar de música, acrobacias y risas y, dos meses después, continuaron camino.

📷 En la imagen, las cuatro hermanas Caprani, hijas del director del Circo Itálico de Mr. Caprani, en 1926.