😡 CUANDO LA BASURA NO ES LO PEOR

Hay imágenes que cuesta entender.

Las que acompañan esta entrada muestran el resultado de una acción que, por lo que se pudo comprobar, no fue un accidente ni un simple descuido: una importante cantidad de cristales arrojada deliberadamente en una zona natural de nuestro término.
Y cuesta encontrar una explicación para algo así. No estamos hablando únicamente de ensuciar.
Cientos de fragmentos de cristal abandonados entre vegetación, junto al río, suponen un riesgo evidente para personas, animales y para quienes después tienen que intervenir para retirarlos.
Pero esta historia también tuvo una parte positiva: Una denuncia anónima permitió poner los hechos en conocimiento de la Policía Local . Gracias a esa colaboración ciudadana, los responsables pudieron ser localizados.
Y creo que ahí está el mensaje más importante de esta entrada.
Muchas veces nos quejamos —con razón— de comportamientos incívicos, vertidos o destrozos. Pero combatirlos resulta mucho más sencillo cuando alguien que presencia algo decide comunicarlo en lugar de limitarse a lamentarlo.
Mi agradecimiento, por tanto, a ese ciudadano anónimo.
Tras localizar a los responsables, Protección Civil acudió también a la zona para comprobar que no quedara peligro y completar las tareas necesarias de limpieza y seguridad.

Porque detrás de una acción incívica de unos minutos vienen después las horas de trabajo de quienes tienen que solucionarla.
Podemos poner más vigilancia, limpiar y sancionar. Pero hay algo que ninguna administración puede sustituir: el respeto por el lugar en el que vivimos.
Y, afortunadamente, frente a quien decidió arrojar aquellos cristales, hubo otra persona que decidió hacer justamente lo contrario: cuidar de Almoradí avisando.
A veces, una llamada anónima también es una buena forma de cuidar nuestro pueblo.

