🕯️ La cera que iluminaba las fiestas de Almoradí venía de Albaida

En 1851, el Ayuntamiento de Almoradí adquirió 57 libras de cera labrada a la Fábrica de Cera de Soler, establecida en Albaida, uno de los centros artesanales más activos del interior valenciano.
Albaida (Vall d’Albaida) fue, desde el siglo XVIII y especialmente en el XIX, un importante foco artesanal e industrial del interior valenciano. Junto al textil, destacó una actividad hoy poco conocida pero fundamental:
👉 la fabricación de cera y velas.

No era una compra menor.
La cera era un producto caro, reservado a actos solemnes, procesiones y funciones religiosas oficiales, y su adquisición quedaba cuidadosamente registrada en la contabilidad municipal.

Este recibo nos habla de mucho más que de velas:
🕯️ de una industria especializada
📦 de redes comerciales entre pueblos
✨ y de una vida pública donde la luz tenía también un valor simbólico.

Pequeños papeles que iluminan —literalmente— la historia cotidiana de Almoradí.